Maduro gastó la renta petrolera en aumentar el control social sobre la población. Por Víctor Álvarez

¿Por qué estamos donde estamos? El camino que llevó al país a la crisis económica es extenso y complicado, pero siempre vinculado al error de no “sembrar el petróleo“. Así lo expresó el economista Víctor Álvarez en un foro organizado por la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) sobre las perspectivas políticas, sociales y económicas para el 2018.

De acuerdo con el experto, el Gobierno de Nicolás Maduro se dedicó a gastar la renta del petróleo en una creciente nómina pública, en el financiamiento del control social sobre la población y en la construcción del Estado como único importador. “El país no ha aplicado los mecanismos para superar el ingreso de todas las divisas por dólar, lo que ha generado un gran daño”.

Tras haber disfrutado del boom petrolero del 2007, donde los precios superaban los 100 dólares por barril, el país pasó a sufrir un nuevo colapso por la merma de su principal fuente de ingreso en divisas. “Cuando los precios del petróleo están altos, creemos que no caerán nunca y nos endeudamos; luego descienden y quedamos cortos de dinero. Es un círculo vicioso“, dijo.

Para el exministro de Industrias Básicas y Minería, la caída del sector petrolero va de la mano con el colapso económico venezolano, ya que el producto interno bruto (PIB) descendió 36% en apenas cuatro años, lo cual provoca una escasez de bienes y servicios entre el 50% y 80%, incluyendo un incremento del desempleo.

“Estamos en un país inflacionario donde cada dos meses los precios se duplican”, afirmó.

“Hay un incremento agigantado de la deuda externa”

No solo las dificultades que tiene el Gobierno para pagar la deuda deberían preocuparnos, alega Álvarez, sino también la cantidad que se debe. Desde el 2007, según calculó, la deuda venezolana pasó de 39.200 millones de dólares a 120.200 millones de dólares hasta 2015.

Venezuela no solo debe sus pagos (en bonossoberanos, también hay que pagar la deuda con proveedores como aerolíneas, el sector automotriz, compañías telefónicas y los convenios con China y Rusia“, explicó.

Sincerar los precios y reducir subsidios

Álvarez describe algunos problemas que limitan el correcto funcionamiento de la economía del país: la sobrevaloración de las tasas de cambio, que “castiga al aparato público, porque el dólar subsidiado fomenta las importaciones y destruye la capacidad de producción del país”; la baja recaudación de fondos en materia fiscal; la corrupción; y la enorme cantidad de subsidios en todos los sectores económicos.

“Con estas tarifas que tenemos hay un tremendo estímulo al despilfarro y el derroche. Aquí la renta petrolera debe invertirse en la diversificación de la economía, y no en los servicios gubernamentales, que deben ser pagados con impuestos”, concluyó.

 

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