La dolarización como opción de política monetaria en Venezuela. Por Econ. Oscar Torrealba

Beneficios de una dolarización oficial

Proceder a dolarizar oficialmente requiere en primer lugar que los ciclos económicos de los países vinculados estén altamente sincronizados ya que en caso contrario, las políticas económicas del país emisor pueden tener efectos contraproducentes en el país dolarizado. Se requiere además aplicar la medida en un entorno económico mundial de relativa estabilidad; el país dolarizado debe tener una gran trayectoria inflacionaria y debe existir una baja credibilidad en la autoridad monetaria y sus políticas.

Siguiendo a León Rojas (2000), LevyCarciente (2003) y Sierra et al. (2010), los beneficios se resumen en:
 Elimina el riesgo de devaluación y erradica las crisis cambiarias
 Se reducen las tasas de interés al eliminarse el riesgo cambiario
 Incentiva la inversión extranjera y profundiza los mercados financieros
 Mejora la credibilidad al mantenerse una política estable en materia fiscal y monetaria
 Reduce los costos transaccionales derivados del antiguo intercambio entre monedas
 Reduce los niveles inflacionarios
 No exige el diseño de un marco institucional a gran escala

Como se ha mencionado en la sección anterior, la devaluación ha servido como mecanismo de financiamiento del déficit público y como corrector de los déficit en la balanza de pagos, generados además en su mayoría, por la misma actuación del BCV al monetizar el gasto del Gobierno, ocasionar una pérdida del poder adquisitivo de la moneda e influir en las expectativas de inflación. Al eliminarse la devaluación como vía de financiamiento, se incentiva a mantener una disciplina fiscal y se reducen las tasas de interés al eliminar el riesgo cambiario.
Esta reducción estimula la inversión extranjera y con ello se profundizan los mercados financieros. Sin embargo, en Venezuela es necesario rescatar el respeto a la propiedad privada restableciendo la seguridad jurídica; si se mantiene la actual violación al derecho de la propiedad privada, los beneficios de la dolarización en cuanto a inversión no tendrían efecto.
El BCV pierde el monopolio en la impresión de billetes y con ello su capacidad para manipular la oferta  monetaria creando distorsiones en la economía, esto implica una convergencia de la variación de precios a los niveles del país emisor de la moneda, lo que no quiere decir necesariamente que se eliminará por completo la inflación. Lo que sí ocurriríaes una disminución abrumadora considerando que uno de los requisitos para dolarizar es que exista un alto y persistente índice inflacionario.

Un país con inflación presenta en mayor o menor medida una dolarización de facto ya que la moneda  nacional comienza a ser sustituida en sus funciones por el dólar, comportamiento normal en un entorno donde la moneda pierde valor y el público busca proteger sus ahorros aumentando la demanda de   divisas. Siguiendo el teorema regresivo del dinero, la demanda monetaria (de moneda nacional) en el presente dependerá del precio del dinero en el pasado y cuando existen expectativas de inflación la  demanda monetaria cae, lo que produce un impacto en el precio del dinero actual que disminuirá la  demanda de dinero a futuro. Cortar con este círculo dependerá de políticas creíbles y en este sentido la dolarización por ser un tipo de cambio rígido difícil de revocar, que además imposibilita al BCV manejar la oferta monetaria, puede proporcionar esa confianza no existente en la moneda y en la estabilidad del tipo de cambio.

Disponible en: 

http://cedice.org.ve/wp-content/uploads/2015/08/ACB-Dolarizacion-OT-Agosto-2015.pdf

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